29 de Julio de 2010 |
Ricardo Cuadra García
Fuertemente custodiados por las fuerzas especiales de la Policía Nacional, los norteamericanos William Adolfo Cortez, conocido como “Wild Bill” y Jeana Seana Cortez, sospechosos de haber cometido varios asesinatos, fueron trasladados hacia el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino para ser deportados hacia Panamá.
William Adolfo Cortez, de 35 años, es originario de Texas, y es investigado en Panamá tras la aparición de dos cuerpos enterrados en una de sus propiedades en la provincia caribeña de Boca del Toro.
La Policía de Panamá descubrió la semana pasada en esa propiedad el cadáver de una mujer estadounidense identificada como Cheryl Lynn Hugues, quien se encontraba desaparecida desde en marzo pasado. Asimismo las autoridades policiales ncontraron una osamenta que todavía no ha podido ser identificada.
Wild Will también es sospechoso de estar relacionado con la desaparición de dos nativos del lugar que trabajaban en su propiedad.
Los norteamericanos fueron entregados al subdirector general de Investigación judicial de la Policía de Panamá, Omar Pinzón, y el jefe de Interpol de ese país, subcomisionado Alexis Muñoz.
La entrega de los sospechosos se realizó en las oficinas de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional cerca de las una de la tarde.
Minutos antes de recibir a los sospechosos, el subdirector general de Investigación judicial de la Policía de Panamá, Omar Pinzón dijo en conferencia de prensa en Plaza El Sol, que los “son los mismos que buscan las autoridades panameñas donde tienen cargos por los delitos contra la vida e integridad de personas y por la desaparición de cinco personas”.
Explicó que la forma de operar de Cortez, que vivía en Panamá desde hace ocho años, era la de ubicar personas que vendían propiedades y tras lograr la firma de contratos de compra-ventas de terrenos les quitaba la vida o los desaparecía.
Agregó que también existen denuncias contra Cortez por delitos supuestamente cometidos en los Estados Unidos y que Holanda también ha mostrado interés en el sospechoso, pero que hasta el momento no ha formulado cargos concretos.
La captura de los norteamericanos se realizó el pasado día 26 en el puesto fronterizo de Sarapiquí, por miembros del Ejército de Nicaragua, cuando pretendían ingresar a nuestro territorio de manera ilegal.